Nuestra empresa
Somos una pequeña empresa, con una experiencia de 25 años, dedicada a la fabricación y comercialización de artículos para el hogar en Hierro, también realizamos todo tipo de trabajos en herrería de obra como por ejemplo rejas, portones, escaleras etc.
El Hierro
El Hierro es el elemento primordial y casi exclusivo en la cerrajería; raramente se recurre a otros materiales. Como el comercio lo expende manufacturado en los perfiles convenientes y en la actualidad, la cerrajería es casi exhaustivamente mecánica, la forja apenas se hace necesaria como no fuere en perfiles de gran sección o que hayan de curvarse o salomonizarse. Esto claro está en cuanto nos referimos a la cerrajería práctica o, por decirlo más propiamente, en cuanto la consideramos vinculada a la construcción.
No se puede precisar con exactitud cuándo comenzó a emplearse el hierro, aunque existen testimonios de que los hititas lo usaban ya para forjar armas en época anterior a J.C. en más de 13 siglos y lo exportaban a Egipto y otros puntos. En tal estima era tenido que se le consideró botín de guerra y se le empleó en la confección de objetos de arte y adorno del más alto valor.
En Europa se usó en cerrajería en la Edad Media y son notables algunos trabajos que se datan de los siglos XII y siguientes; casi todos los monumentos y de manera singular en la arquitectura religiosa, primero románicos y después góticos, nos ha legado vestigios de ello, que hoy son tenidos por reliquias de alto mérito.
El que se haya utilizado tanto este metal se explica, porque de los metales más abundantes en la naturaleza es el más fácil de obtener y por otra parte por presentar unas características de resistencia y facilidad de trabajo que se adaptan a gran variedad de empleos y formas. El hierro no se encuentra en la naturaleza en estado puro, sino combinado de óxidos, carbonatos o sulfuros, obteniéndose generalmente de los primeros por distintos procedimientos metalúrgicos de los cuales es el más empleado el del Alto Horno, seguido de un proceso de afino en convertidores, hornos Martín-Siemens o eléctricos. El hierro es un metal de color gris, dúctil y maleable, su peso específico aproximado es de 7,8, muy resistente a los esfuerzos de tracción, compresión, flexión y choque. Se trabaja con relativa facilidad por arranque de viruta y su temperatura de fusión es elevada (superior a 1.500º) pero a las temperaturas del rojo se deforma con facilidad siendo así fácilmente forjable; también a estas temperaturas es fácilmente soldable por simple presión. El hierro no presenta gran resistencia a la corrosión por lo que es necesario protegerlo contra la oxidación si ha de permanecer a la interperie.